¿Qué aumenta el riesgo de contraer una enfermedad de
transmisión sexual para mi hijo?
Su hijo corre un riesgo más alto de enfermedades de
transmisión sexual cuando empieza a ser sexualmente activo. Los siguientes
podría aumentar el riesgo de enfermedades de transmisión sexual:
Sexo sin protección: El contacto sexual que sucede sin el
uso de condones aumenta el riesgo de enfermedades de transmisión sexual.
Cuerpos que aún no han madurado: El sistema inmune en los
niños no ha alcanzado la madurez adulta, lo cual conlleva a un riesgo elevado
de contraer enfermedades de transmisión sexual. El cuello del útero de las
niñas tampoco ha alcanzado su madurez y es por lo tanto aún más susceptible a
enfermedades de transmisión sexual.
Género: Las niñas tienen un riesgo más alto de enfermedades
de transmisión sexual como clamidia, VIH, y herpes, sobre todo si se practican
duchas vaginales con frecuencia. Además de correr un riesgo más alto si tienen
relaciones sexuales durante la menstruación.
Comportamientos peligrosos: Su hijo podría ser influenciado
por sus amigos, compañeros de clase, comunidad y los medios de comunicación. Es
probable que no llegue a comprender por completo cuáles son los peligros de
ciertos comportamientos peligrosos. Los comportamientos peligrosos incluyen el
uso del alcohol y las drogas y también incluyen tener múltiples compañeros
sexuales.
Lesiones abiertas o cortadas: Esto incluye tatuajes o
perforaciones para aretes.
¿Cuáles son los signos y síntomas de las enfermedades de
transmisión sexual?
Su hijo podría no presentar ningún signo o síntoma. Si los
signos o síntomas están presentes, el podría tener cualquiera de los siguientes
dependiendo del tipo de enfermedad de transmisión sexual que tenga:
Ampollas, verrugas, úlceras o sarpullido en la piel que
puede ser doloroso
Secreción por el pene, vagina o ano que podría oler mal
Fiebre, dolor de cabeza, dolor muscular o nódulos linfáticos
inflamados en la ingle
Inflamación y comezón de la piel
Dolor pélvico, abdominal o en el escroto, dolor durante el
sexo o cuando orina
Dolor de garganta, úlceras en la boca o problemas para
tragar
Sangrado vaginal o manchado después de tener sexo
¿Cómo se diagnostican las enfermedades de transmisión
sexual?
El médico de su hijo lo examinará y revisará el área
afectada cuidadosamente. Seguramente le preguntará a su hijo sobre sus
relaciones sexuales u otras condiciones médicas. Le preguntará a usted si su
hijo alguna vez ha sufrido de una enfermedad de transmisión sexual. Si es niña,
entonces podría necesitar de un examen pélvico para examinarle la vagina, el
cuello del útero y otros órganos. Su hijo también podría necesitar cualquiera
de los siguientes:
Exámenes de sangre: Podrían ser necesarios para averiguar si
su hijo está infectado con una enfermedad de transmisión sexual.
Examen de orina: Podrían hacerse para averiguar la causa de
los síntomas de su hijo. Además podrían mostrar si su hijo está infectado con
ciertas enfermedades de transmisión sexual.
Muestra de secreción: Se podría analizar una muestra de la
secreción del área afectada por microscopio o enviarse a un laboratorio para
realizarle más pruebas. Esto ayuda a los médicos a saber lo que causa la
condición de su hijo.
¿Cómo se tratan las enfermedades de transmisión sexual?
El tratamiento depende de la enfermedad que tenga su hijo:
Antibióticos: Estos medicamentos se administran para
combatir o prevenir enfermedades de transmisión sexual causadas por bacterias.
Asegúrese de que su hijo los tome como se le indique.
Medicamentos antivirales: Estos se administran para combatir
enfermedades de transmisión sexual causadas por virus.
Medicamentos antihongos: Estos podrían administrarse para
tratar infecciones por hongos, como una infección por levadura.
¿Cuáles son los riesgos de las enfermedades de transmisión
sexual?
Con tratamiento, los síntomas o infección de su hijo podrían
continuar o regresar. Sin tratamiento, su hijo podría propagar la infección a
su pareja sexual, sobre todo si no practica el sexo seguro. La infección podría
propagarse y dañar órganos sexuales femeninos, como las trompas de falopio. Las
enfermedades de transmisión sexual también pueden dañar al bebé por nacer y
podrían conllevar a un embarazo ectópico, o dificultar el quedar embarazada.
Algunas enfermedades de transmisión sexual podrían aumentar el riesgo de
cáncer. Algunas infecciones virales, como la hepatitis B o el VIH, pueden
causar enfermedades graves y mortales.
¿Cómo se pueden prevenir las enfermedades de transmisión
sexual?
Pídale al médico de su hijo más información sobre las
siguientes prácticas del sexo seguro:
Evitar parejas infectadas: Su hijo no debe tener relaciones
sexuales con alguien que tenga una enfermedad de transmisión sexual. Esto
incluye sexo anal u oral.
Condones: Asegúrese de que su hijo use un condón de látex
cada vez que tenga relaciones sexuales y aconséjele que use un condón nuevo
cada vez.
Limite las parejas sexuales: Hable con su hijo sobre sus
parejas sexuales. Aconséjele que tenga relaciones sexuales con solamente una
persona.
No tener sexo durante el tratamiento: Su hijo no debe tener
relaciones sexuales mientras él o su pareja sexual está recibiendo tratamiento
para una enfermedad de transmisión sexual. La pareja no tratada puede ser infectada
o volverse a infectar si esto sucede.
Pruebas de tamizaje: Si su hijo es sexualmente activo,
asegúrese de llevarlo a realizarse pruebas para enfermedades de transmisión
sexual con regularidad. Estas incluyen pruebas para clamidia, gonorrea, VIH y
sífilis. Las mujeres necesitan realizarse también una prueba de papanicolau.
Vacunas: Las vacunas podrían ayudar a prevenir el riesgo que
podría correr su hijo de adquirir ciertas enfermedades de transmisión sexual.
Pídale al médico de su hijo más información sobre vacunas para enfermedades de
transmisión sexual.
¿Cuándo debo comunicarme con el médico de mi hijo?
Comuníquese con el médico de su hijo si:
Su hijo tiene fiebre.
Lo signos y síntomas de su hijo empeoran o regresan después
de terminar su tratamiento.
Su hija está embarazada.
Usted tiene preguntas o inquietudes sobre la condición o
cuidados de su hijo.
¿Cuándo debo buscar ayuda inmediata?
Busque ayuda inmediata o llame al 911 si:
Su hijo tiene dolor abdominal severo.
Su hijo tiene inflamación o dolor en los genitales, o
sangrado inusual.
Su hijo tiene dolor en las articulaciones, un sarpullido,
glándulas linfáticas inflamadas o suda mucho por las noches.
ACUERDOS SOBRE SU CUIDADO:
Usted tiene el derecho de participar en la planificación del
cuidado de su niño. Informarse acerca del estado de salud del niño y sobre la
forma como puede tratarse. Discuta con los médicos de su niño las opciones de
tratamiento para decidir el cuidado que se usted desea para él.
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Esta información es sólo para uso en educación. Su intención
no es darle un consejo médico sobre enfermedades o tratamientos. Colsulte con
su médico, enfermera o farmacéutico antes de seguir cualquier régimen médico
para saber si es seguro y efectivo para usted.
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